jueves, octubre 18, 2007

Felicitanto voy...!! Felicitando vengo, engo!!!

Mis aqueridos aprimos y aprimas... la alegría embárgame de a tope con la cope al ver que nuestra querida prima Iraida no sólo vive, sino que escribe!! Felicidades a ti, y bienvenida. Y ahora, me gustaría lanzar una llamada a la claridad de expresión, porque acabo de leer a nuestra querida prima, a la que me gustaría de nuevo dar la bienvenida (felicidades Iraida), que felicita no sólo a Josune, sino que también felicita a otra prima mía, Argia. Antes de nada me sumo a la felicitación: felicidades, primas, por partida doble. Sin embargo, debo anunciar que lo hago sin saber bien por qué lo hago. Yo, mente preclara y vanguardia del nuevo pensamiento cervecil (y ya puestos me gustaría felicitar a aquellos primeros checos que ya en el siglo XV le daban a la birra como si la regalaran, y más en concreto al que inventó la Staropramen, punta de lanza de las marcas que a mí me gustan) deduzco que la felicitación se debe a una nueva muesca en la pared de la vida, pero como en los últimos tiempos andamos dando a luz y concibiendo con todo el empeño, pregúntome: ¿Hay por ahí algún embarazo que desconozco? Disculpad mi ignorancia pero es lo que tiene perderse por tierras bohemias, donde el cristal brilla con un color especial (y felicito también a los cristaleros, qué carajo). Que yo sepa yo todavía no estoy embarazado y aprovecho para felicitarme por ello, así como felicito a mi hermano por dar las instrucciones pertinentes a mi prima iraida, a la que felicito por tercera vez para que me perdone por apropiarme de su última felicitación dedicada a ese salaberri txiki que viene dispuesto a incorporarse a tan nutrida familia. Felicidades salaberri txiki! Y ya puestos, ¿me podríais decir a quién nos referimos?
Ala, gracias. Y felicidades, majos, y majas.