miércoles, mayo 28, 2008

de que categoría sois?

Hola. Quede claro que no vivo desapegado de lo que acontece en el seno de la happy family. Es más. Tengo una espía que me mantiene al tanto de todo y documenta esos informes con un testimonio gráfico atómico. Prueba de ello:

http://picasaweb.google.com/lareinadeljardin/ComidaFamiliar

Y ahora, decid la verdad. Ya se acordó alguno de vosotros de mí? porque si no es así os voy a tachar de primacos categoría B. E insistiré con aquello de que la paga de vuestros hijos corre peligro. Corroborad mis temores: que sois primos y primas "high level standard" y que os tomasteis una a la salud del que aquí os escribe. Y como diría primo-javier: que viva el filete de merluza.

En fin, que me voy a dormir (si no os parece mal).

salute.

5 Comentarios:

Blogger josunezalba ha dicho...

Acordarnos????????? Andrés, nos pusimos todos de pie, incluido el arzobispo (qué nos robo la merluza rellena y la mesa!)y brindamos a tu salud, POR LOS SALABERRIS DESPERDIGADOS POR EL MUNDO!
................. bueno, tanto tanto no se si fue pero te puedo asegurar que todos guardamos un trocito de nuestro corazón para tí! te parece suficiente???
ala besos
josune

4:36 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

tú eres prima categoría A.

12:18 a. m.  
Blogger Prima Iraida ha dicho...

Yo soy tremendamente envidiosa y también quiero ser de categoría A. ¿Qué tendría que hacer, además de corroborar las palabras de Iosune principalmente lo de que el arzobispo nos dejó sin merluza rellena y tuvimos que sustituirla por un nada despreciable rapito al horno?

4:04 p. m.  
Blogger Mikel Salaberri ha dicho...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

1:47 p. m.  
Blogger Mikel Salaberri ha dicho...

Andres,no te puedes imaginar, como nos metimos al arzobispo en el bolsillo.Le debemos las gracias al chiste que le contó el Antoine, decia asi:

Pues nada, en un pueblo se corrió la voz de las malas artes de un nuncio y todos los aldeanos armados hasta los dientes se reunieron para machacarlo.En esas se encontraba el nuncio pateando con un numeroso grupo de aldeanos furiosos. Entonces llegó a un callejon sin salida y apoyóse contra la pared con el rostro desencajado.
Pero sorprendentemente el grupo se detuvo ante él, y tras un par de segundos se dieron la vuelta y se fueron.
El hombre sin entender nada se giró hacia el murete en el que se habia apoyado y pudo leer: "PROHIBIDO PEGAR ANUNCIOS".

Pd.Es made in mi padre.

1:49 p. m.  

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